- LIFTING SIN CIRUGÍA
- ESTIMULADOR DE COLÁGENO
- AUMENTO DE LABIOS
- CORRECIÓN DE OJERAS
- RELLENO DE PÓMULOS
- SURCO NASOGENIANO
- RINOMODELACIÓN SIN CIRUGÍA
- RELLENO DE MENTÓN
- SONRISA GINGIVAL
- HIDRATACIÓN PROFUNDA
- REJUVENECIMIENTO DE CUELLO
- PEELING MÉDICO
- PEELING QUÍMICO ZO 3 STEP PEEL
- PÁRPADOS CAÍDOS
- OXYPLUS
- DPL
- ELIMINACIÓN DE ARRUGAS DE EXPRESIÓN
REJUVENECIMIENTO DE CUELLO EFECTO NEFERTITI
Con este tratamiento se rejuvenece el cuello y se mejora la línea mandibular. Además de corregir los signos del envejecimiento, también actúa de forma preventiva. Mucho se ha escrito sobre la belleza misteriosa de la gran reina del Antiguo Egipto (Nefertiti), cuya figura, expuesta en el Museo de Berlín, destaca por un cuello erguido, largo y elegante, acompañado de una línea mandibular definida.
El tratamiento conocido como “efecto Nefertiti” busca precisamente eso: rejuvenecer el cuello y la parte inferior del rostro mediante la infiltración de principios activos específicos que favorecen la armonía facial y la firmeza cutánea, siempre que el paciente reúna unas condiciones anatómicas adecuadas. Teniendo en cuenta estas consideraciones, es un tratamiento que puede realizar con relajantes musculares, estimuladores de colágeno, Aparatología médico estética avanzada, o con combinaciones de estos (tratamientos sinérgicos).
¿Quiénes se benefician?
Se benefician especialmente quienes tienen un cuello delgado, con poca grasa y sin excesiva flacidez, pero con un músculo platisma muy potente (ese músculo superficial que forma las antiestéticas “cuerdas de violín” al tensar el cuello). La tracción que ejerce este músculo sobre el reborde mandibular puede acentuarse con los años, provocando descolgamiento en la zona inferior del rostro.
Este procedimiento está especialmente indicado en pacientes que buscan una redefinición facial sin cirugía, y no es recomendable en personas con papada, exceso de flacidez o un cuello grueso.
¡Jóvenes hasta el cuello!
Aplicación: 15 a 30 minutos
Anestesia: No requiere
Duración: 5 a 12 meses (dependiendo del tratamiento realizado)

